martes, 5 de marzo de 2013

el ascensor es el enemigo (4)

Hace ya un tiempo abrí una serie de entradas frikonas sobre los acensores y la radio... Recordé cuando Herrera se quedó atrapado en el ascensor de Onda Cero, cuando García se quedó en el del hotel de Zaragoza cuando estaba cubriendo La Vuelta, y en tercer lugar cuando el doctor Bernabé Tierno recordaba que tuvo que atender a una redactora de la SER en el ascensor a la salida del programa de Iñaki... Pues hay una cuarta parte de ascensores y radio. 

Ahora le toca el turno a Radio Voz, pero a aquella Radio Voz que emitía para toda España... Quien dice toda, dice en algunos sitios. Y en esa radio, habitada por mucha gente que estuvo en tiempos en Antena 3 y que ahora está en Onda Cero, había un programa que se llamaba "Aquí Somos Así". Ese programa lo llevaba Rafael Cerro. En una ocasión hicieron una especie de resumen sobre "pumarología"... Los secretos "de la virgen de Pumares". Y total, que se pusieron a recordar anécdotas de Pumares... Escuchad el radiochip botones, que hablaba del ascensor de Radio Voz, ente otros:


[De este radiochip habría mucho que comentar, pero lo dejo para otro día.] O sea, en resumen, que Radio Voz estaba en un edificio compartido. Y resultaba que Pumares le daba a absolutamente todos los botones del ascensor de manera que se tardara mil millones de años en hacer todo el trayecto. ¿Por qué? Porque estaba hasta los huevos de que los trabajadores de una empresa que tenía dos plantas emplearan siempre el ascensor, ocupándolo siempre y fastidiando el correcto y fluido trayecto entre las distintas plantas del edificio. Pues bien...

Aquí tenemos el fragmento en el que Pumares le declara la guerra a los de la empresa del italiano en cuestión... aunque lo pronuncia un poco a la española. Radiochip botones segunda parte:

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Me parto con Pumares. De verdad, qué pena no haber nacido 10 años antes y haber podido escuchar sus quejas y lamentos a gritos noche tras noche... Es que sólo lo pude escuchar cuando estuvo en Onda Cero, pero pocos años, y sinceramente, es que era un puto espectáculo. O sea, darle a todos los botones del ascensor como medida de protesta y contarlo en antena... Genial, genial. 21 pisos.... 21 pisos tenía que subir o bajar el personal porque a Pumares le daba la gana. Que vuelva Pumares a la radio nacional. Por favor. 

2 comentarios:

  1. Jamás le estaré suficientemente agradecido a don Carlos por todo lo bien que me lo pasé con él. Yo sí tuve la suerte de escuchar el Polvo de Estrellas transmitido desde el Bronx Oquendo -incluso fui a ver la tertulia una tarde, el mismo día que vi en la Filmoteca "Robín y Marian", y bajé en el ascensor con Luis Ángel de la Viuda- y sigo recordándolo como de lo mejor. Lo curioso es que me enganché al programa gracias a Joan Lluis Goas, que lo hacía durante el verano -después fue Xavier Catafal- porque don Carlos me parecía un histérico y no lo soportaba más de 10 minutos. Después del primer verano ya me rendí al oírle hablar de John Ford entre conversaciones sobre merluzas rellenas, el veneno que supone tomar lácteos, lo bien que se comía en el Hispania, que tenía que hacer lo que hacía, gritar y tal, porque su hijo Carlitos tenía que comer, etc., etc.

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  2. Yo también tuve la suerte de oír a Pumares (menos la última hora, la que solo era musical, que es cuando me quedaba torrado), y sus sustitutos eran francamente deficientes, sobre todo Catafal. Primero, el tono de voz animado de Pumares no era ni de lejos el de sus reemplazos, y segundo, y más importante,cuando un oyente llamaba para preguntar por una peli, con Goas y Catafal había muchas posibilidades de que la respuesta fuera "Ésa no la he visto", lo cual con Carlos no pasaba tanto ni de lejos. Yo le escuché entre el 84 y el 92, (más concretamente, hasta ese maldito día en que encendí la radio y de repente, en la frecuencia de FM en que estaba Antena3, ahora estaban los 40 Criminales), y debo decir que el Pumares que levantaba la voz en antena y colgaba el teléfono a los oyentes no representa su trayectoria en el programa ni por mucho. Desde el Antenicidio se ha construido una leyenda negra que tampoco es tal cual se cuenta. Una anécdota sobre sus famosos especiales grabados de verano: Del mítico del Monolito hizo por lo menos dos versiones, en las que daba dos explicaciones diferentes a la conducta de HAL9000,..y por cierto, que ninguna de las dos era la buena :( Yo en cuanto pude volví a escucharlo, bien en Radio Voz, o luego, en Onda Cero, pero por el camino, pasaron dos cosas que hicieron que mi admiración se enfriase: Primero, las patochadas que hacía en el infame ladrillo de Crónicas Marcianas, y segundo, que él, que precisamente me hizo amar al maestro Hitchcock, entre otros, de repente, había cambiado de opinión, ya no le parecía tan bueno, y no paraba de hablar de supuestos fallos del maestro en sus pelis. Bueno, perdón por el ladrillo. Solo añadir que, quien quiera conocerlo, o recordarlo, tiene la suerte de que en una web de audios muy conocida, se han colgado programas suyos que alguien grabaría :)

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